lunes, 28 de octubre de 2013

¡Larga vida a las lenguas!

La semana pasada tuvo lugar el VI Congreso Internacional de la Lengua Española en Panamá. A través de la web del periódico El País he leído el fragmento del discurso de la inauguración de dicho acto, que, a pesar de que se hace referencia a la lengua española, me ha ayudado a reflexionar sobre la lengua en general.

La lengua es entendida como un medio de expresión y comunicación. Está viva, emigra, viaja. Es cambiante, se adapta, se multiplica. Tiene identidad e historia, tiene un pasado, un presente y un futuro. Es cultura. No tiene fronteras. No tiene sentido si no se comparte, si no usa, pues se pierde, se muere, desaparece.


¡Larga vida a las lenguas!

La educación de hoy en día...

¿El maestro enseña o educa?
            Un profesor con más de veinte años de experiencia, ha estado contándome pequeñas anécdotas, historias y momentos en el aula en toda su trayectoria. Tras disfrutar con su experiencia, quiero reflexionar con todos vosotros sobre la enseñanza de hoy en día.
          La educación que nosotros hemos vivido hasta el momento, el profesor era la figura de autoridad, el pilar principal de la enseñanza, el encargado de transmitir los conocimientos a los discentes. El sistema educativo contaba con un sistema de armonía, en el que los padres solo intervenían cuando sus propios hijos desmejoraban en su proceso de enseñanza y aprendizaje, en momento de ayuda, u otros. Pero, ¿y ahora? ¿qué ocurre?.
        Actualmente, podemos observar en nuestro día a días más cercano, que la realidad educativa ha desmejorado. Nos encontramos ante una situación en la que parece ser que los propios padres someten la autoridad a los propios docentes, en la que los niños no tienen respeto por nada, y en la que el balbuceo general en contra de los docentes se remite a que no saben enseñar, ni educar. Ahora bien, ante esto último, nos planteamos, ¿es el docente el que tiene que educar o enseñar?, o ¿son los padres los que asumen un papel permisivo en sus hijos y no saben educar?.

        Con esto, abro este tema para que nosotros como futuros docentes y docentes que tengan la oportunidad de leer estos blogs, comentemos y expresemos nuestras opiniones, ya que, este es nuestro mundo y depende de todos nosotros, y si entre todos nos cooperamos, será un mundo mejor.




domingo, 27 de octubre de 2013

¡Qué buen idioma el mío!

Esta mañana he escuchado una notícia en rtve que informaba de un concurso de español organizado en China. A este concurso se ha presentado más de 300 participantes con el fin de demostrar su excelente dominio del español.

Tras ver dicha noticia me he planteado la siguiente pregunta: ¿por qué no valoramos lo que tenemos? Esta cuestión me ha hecho reflexionar sobre aspectos lingüísticos.

El español, la segunda lengua más hablada en el mundo y con unos 329 millones de hablantes, es nuestra lengua oficial, somos españoles nativos y no apreciamos lo que esto supone.

Fuera de España la gente se vuelve loca (puede que exagere) por aprender español y una vez dominado hacen un uso excelente de la lengua. Sin embargo, los españoles nos empeñamos en aprender otras lenguas como el inglés, alemán, francés, chino… y no le damos un uso correcto a la nuestra, ya que nos centramos en perfeccionar la entonación, ampliar el vocabulario, mejorar la gramática… de otras lenguas, pero seguimos sin saber hablar y escribir en español.

No estoy en contra de aprender nuevos idiomas, al contrario, cuanto más sepamos mejor, sólo intento reflexionar sobre nuestro comportamiento ante nuestra propia lengua. Estamos decididos a formar alumnos bilingües o trilingües, pero ¿qué papel ocupa el español dentro de esta educación? ¿Qué nivel de español enseñaremos?

Pienso que deberíamos ser consciente de la importancia que tiene nuestra lengua, como dijo un nobel de literatura:

Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… El idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras. Neruda, Pablo (1974) Confieso que he vivido.

Animación a la lectura

La lectura es una habilidad que las personas adquirimos de forma gradual y la cual constituye una gran puerta que nos conduce a la realización de actividades diversas. Es decir, la lectura nos facilita y nos permite aprender y conocer cosas nuevas. No solo nos ayuda a mejorar la comprensión de lo escrito y a tener una conciencia ortográfica, sino que además, nos acerca a múltiples ámbitos a través de los cuales podemos ampliar nuestra imaginación y evadirnos de la realidad con historias increíbles. 

Por tanto, todos los niños deberían empezar a presentar un hábito lector desde edades tempranas de forma que disfruten con la lectura y, en edades posteriores, la lectura sea para ellos algo necesario como el hablar para comunicarse.

Los docentes tenemos un gran papel en este asunto, pues podemos propiciar la animación a la lectura en el colegio mediante muchas actividades. 

A continuación destaco algunos puntos que pienso son imprescindibles para crear un hábito lector en niños de corta edad:

  • Ambiente lector adecuado, en el que los alumnos sean conscientes de que es el momento de la lectura. De esta forma, poco a poco serán ellos los que creen su espacio en el tiempo para leer. 
  • Cuentacuentos, ya que es muy importante que el profesor o cualquier otra persona les lea en voz alta interpretando y expresando todo lo que el libro relata.
  • Libros ilustrados, sobretodo para los más pequeños, ya que les ayudan a crearse una imagen de lo que comprenden, incluso es interesante que ellos dibujen lo que han comprendido o lo que les ha transmitido el libro. También es cierto que es bueno que los niños, conforme vayan avanzando en la lectura, deben leer libros sin imágenes con tal de que su imaginación sea más libre.
  • Juegos de lectura como gymkanas de lectura, en los que los alumnos encuentren en la lectura una actividad divertida y a través de la cuál pueden aprender infinidad de cosas. 
Sería ideal que se tuviese todo esto en cuenta para que nuestros alumnos vean la lectura desde otro punto de vista y así, hacer de la lectura un ejercicio mucho más practicado por todo el mundo. 


Las posibilidades didácticas de las canciones

He estado leyendo un artículo de la biblioteca Cervantes Virtual sobre las posibilidades didácticas que nos ofrecen las canciones en el área de lengua. Muchas veces, estas son utilizadas en las clases de lengua extranjeras, pero no en clases de lengua materna.

El artículo escrito por María Luisa Coronado González y Javier García González propone utilizar una canción como cualquier otro texto que se suele utilizar para  trabajar la comprensión oral, la comprensión escrita,  los elementos lingüísticos y  los temas transversales. Además de trabajar otros aspectos como  la entonación, la lectura rápida o la memoria; las canciones gustan y motivan a los niños, que disfrutan trabajando con ellas y cantándolas. Existen millones de canciones, solamente debemos de saber elegir aquellas que se ajusten a nuestras necesidades didácticas.

Aquí os dejo el enlace para que podáis leer el artículo completo.
Las posibilidades didácticas de las canciones

sábado, 26 de octubre de 2013

Interés por los poemas

Como hemos hablado en entradas anteriores, la literatura debería ocupar un espacio considerable en las aulas de educación primaria, incluso ya en las de infantil. Es necesario que los niños, no solo estén en contacto con textos literarios, sino que además les ayudemos a que aprendan a interpretarlos y a darles un sentido propio. 

Atendiendo a mi experiencia, los poemas son uno de los tipos de texto que más dificultad presentan para los niños y niñas de cortas edades, por el elaborado lenguaje que emplean. Sin embargo, pienso que, si se trabajan de forma adecuada, se podría sacar mucho de ellos y los alumnos disfrutarían más. 

Por tanto, es necesario que los docentes pensemos y diseñemos múltiples actividades que motiven a los niños a leer los poemas y saber interpretarlos. Considero que los alumnos deben ser conscientes de que todo poema tiene muchas interpretaciones y que cada uno puede entender cosas distintas de un mismo poema.

Una de mis propuestas consiste en trabajar los poemas mediante dibujos, bien realizados por los alumnos al leer el texto con lo que ellos entiendan, o bien presentándolos nosotros, pero dándoles siempre la oportunidad de libre pensamiento. 

A continuación, os dejo un enlace a una página donde podréis encontrar actividades para tratar los poemas en clase:

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos_informaticos/andared01/poesia/activida/tallergr.html

El caldero mágico

Aquí os dejo una actividad de trabajo cooperativo para que los alumnos empiecen a familiarizarse con los elementos y la escritura de cuentos. Creo que es una actividad que puede gustar mucho y motivar a los niños a escribir y desarrollar su imaginación. ¿Qué opináis?

 EL CALDERO MÁGICO 

 El maestro/a le contará a los alumnos la siguiente historia: “Ayer llegó a nuestro colegio un gran regalo, Un caldero Mágico, una máquina capaz de generar las historias más increíbles que hayáis imaginado. Sólo tenéis que elegir que ingredientes queréis utilizar para las historias, calentarlas en el caldero y a disfrutar de miles de cuentos”


A continuación los alumnos/as formarán siete grupos de tres o cuatro personas respectivamente. Cada miembro del grupo tendrá una responsabilidad, coordinador (controla el cumplimiento de los pasos para la realización de la tarea en el tiempo establecido), portavoz (representa al grupo, expone sus reflexiones), secretario (redacta las anotaciones) y observador (ayuda a ejercer bien los roles). 

- El grupo 1 será el grupo de los Protagonistas y su objetivo será inventar siete personajes que puedan aparecer en un cuento. Pueden ser: Niñas o niños, seres, animales, piratas, enanos, elfos, hadas, brujas, princesas, monstruos, robots, marineros, detectives, astronautas, una familia, unos amigos... 

- El grupo 2 será el grupo de los Deseos y Carencias. Pueden ser: Libros, aventuras, objetos robados, personas desaparecidas, una casa, un objeto mágico, un planeta desconocido, una ilusión, un secreto, un sueño, un amuleto, un tesoro... 

- El grupo 3 será el grupo de la Búsqueda. Posibilidades: A pie, en barco, en dragón, por los bosques, atravesando ríos, montañas, territorios de gigantes, por pueblos y ciudades, en islas, universos, volando, en globo… 

- El grupo 4 será el grupo de los Objetos Mágicos. Pueden ser: Plantas, piedras, reinos misteriosos, personas, magos, hadas, canciones, hechizos, joyas, animales, cuevas, minerales... 

- El grupo 5 será el grupo de la Prueba. Posibilidades: Un rey malvado, un encantamiento, gigantes, clima adverso, magos malignos, piratas, extraterrestres, seres mitológicos, arenas movedizas, engaños y trucos, malhechores, villanos... 

- El grupo 6 será el grupo del Regreso. Posibilidades: Vuelta al hogar, triunfo, derrota, amistad, caminos, acompañantes... 

- El grupo 7 será el grupo del Final. Puede ser: Alegre o triste, misterioso, abierto a otra aventura... 

Posteriormente el maestro/a habrá preparado previamente una caja de cartón con forma de olla o caldera con siete compartimentos y los alumnos echarán a cada compartimento los diferentes ingredientes de las historias. El portavoz de cada grupo cogerá un ingrediente de cada una de las secciones el caldero mágico, agrupando así de forma aleatoria los siete elementos de un cuento. A continuación cada grupo tendrá que componer una historia siguiendo la estructura de un cuento con los siete elementos escogidos al azar. Primero se realizará un borrador y una vez que se hayan corregido los posibles errores detectados, se redactará de forma final. Finalmente se leerán los cuentos delante de toda la clase.