Tal y como planteo en el título de la presente entrada, creo que es necesario que los docentes reflexionemos sobre la importancia de la escritura y, por tanto, seamos conscientes de la necesidad de trabajarla en clase con nuestros alumnos para que adquieran un mejor dominio de ésta.
En primer lugar, pienso que deberíamos dedicar más tiempo a las composiciones de expresión escrita del que se le está otorgando en los últimos años. Bajo mi punto de vista, las actividades dedicadas al aprendizaje o mejora de esta habilidad son escasas y esto ocurre porque nos centramos más en transmitir y enseñar contenidos gramaticales y ortográficos como tal que a practicar la escritura.
En segundo lugar, pienso que los profesores podrían dedicar una clase de lengua a la semana, o al menos cada dos semanas, a trabajar la escritura. Esto sería mucho más eficaz y provechoso si creáramos situaciones reales de comunicación escrita entre nuestros alumnos y algún destinatario, esto es, son muchas las actividades que podemos realizar para practicar esta habilidad lingüística, desde juegos entre los propios alumnos en los que se escriban cartas, se describan a ellos mismos y tengan que adivinar quién es el destinatario o compongan poemas sobre su día a día, hasta buscar formas en las que nuestros alumnos se puedan comunicar con otros niños de su misma edad de otro centro o de otra ciudad, bien por carta o bien por correo electrónico. De esta forma estaremos trabajando y mejorando la escritura de nuestros alumnos de una forma lúdica y motivadora y los estudiantes podrán aprender diferentes formas de comunicarse, por diversos medios y con registros variados.
